¿Es pecado ahorrar?
Pudimos haber sacado un crédito y endeudarnos, pero preferimos, con sacrificio y paciencia, ahorrar. El robo desde el Estado es doble, pues proviene de quien debe velar por nosotros. Si tuviéramos una deuda, hoy estaría pesificada y sin CER (cuya anulación traerá mayor déficit fiscal que deberemos pagar entre todos). Se premia al que se atrasa con los impuestos, no al que cumple, brindándole la oportunidad de acogerse a una moratoria. Y cuanto más moroso, mejor: los calificados 3 y 4 cancelan sus deudas bancarias con mucho menos.
¿Por qué el Estado protege únicamente a los deudores? ¿Es pecado haber ahorrado? Iniquidad, indefensión y desamparo son sentimientos difíciles de borrar y sólo provocarán más desunión entre nosotros. Creo en los derechos de los deudores, pero en los nuestros, ¿quién cree? No nos resignemos, sólo con justicia y verdad volveremos a creer.
Carola F. B. de Buitrago
La Nación 26/05/02